En estos días la gente está como loca.
Todos nos molestamos por qué son días importantes que de niños son pura magia y cambia a medida que vamos creciendo. Lo mejor es que cambie para bien. Pero no es el caso de todos y cada año hay cambios y se vuelve diferente.
En la oficina veo gente está en modo "furtivo" o "redada", son impresionantes algunos que parecen tranquilos el resto del tiempo.
Hace unos días uno me recordó a mi mismo. Me e acordado de mi, en estas fechas, antes de casarme y una actividad en específico.
El parpadeo de mi párpado inferior.
Era una situación molesta y comenzaba desde octubre (probablemente) y terminaba no sé dónde (probablemente enero).
Me comenzaba a fastidiar en gran medida de las situaciones en las que me tenía que integrar y que no disfrutaba en el inicio del otoño y parte del invierno. Visitar gente, cumpleaños, trabajos de fin de año, el trabajo general, mal pasado y dañado del humo del cigarro.
Era una bomba de tiempo que fastidiaba en particular a los que me querían ayudar.
Era horrible.
Me gustaría que todo eso desapareciera de mi por completo y también de las personas que lo merecen. Pero es un trabajo que uno se tiene que hacer y desearlo de verdad. Y pues muchos estamos como idiotas y nos cuesta trabajo.
Quiero que nunca más me regrese el "tic", el enojo, el fastidio y disfrutar las fiestas como se debe con mis amoyitos.
Dar amoy y felicidad a mis seres queridos. Como dicta la Navidad.
Que comiencen las fiestas decembrinas.

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